Carmelo Rodero Reserva 2020

Carmelo Rodero

42,00 

Reserva de Ribera del Duero intenso y elegante. Fruta negra madura, crianza integrada, taninos pulidos y final largo y profundo.

2 disponibles (puede reservarse)

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Gestión ecológica en los envíos.

Notas de cata

Carmelo Rodero Reserva 2020 se muestra con un rojo picota profundo, de capa alta y reflejos granate elegantes. En nariz es intenso y seductor: fruta negra madura —mora, ciruela, cassis—, acompañada de cacao, vainilla, especias dulces, tabaco fino y un fondo balsámico que aporta profundidad. La madera está presente, pero perfectamente integrada. En boca es amplio, serio y envolvente. Taninos maduros y pulidos, textura carnosa y una acidez equilibrada que sostiene el conjunto. Aparecen notas de regaliz, tostados elegantes y tierra húmeda, con un final largo, profundo y persistente, de los que dejan huella. Un vino sensual y contundente, con la serenidad de los grandes reservas bien hechos. Maridaje sugerido Lechazo y cordero asado Carnes rojas a la brasa Guisos tradicionales y estofados Platos de caza Quesos curados y viejos Cocina castellana de cuchara Ideal para mesas largas y ocasiones especiales.

Características

Tipo de vino:

Graduación:

14,5 % vol.

Cosecha:

2020

Período de crianza:

24 meses en barrica, seguido de un largo afinado en botella antes de su comercialización.

Variedad de uva:

100 % Tinto Fino

Volumen:

75 cl.

Viñedos:

Viñedos propios situados en la Ribera del Duero, a altitudes elevadas, con suelos arcillo-calcáreos y clima continental extremo. Rendimientos bajos que aportan concentración, frescura y estructura natural.

Sobre el vino

Carmelo Rodero Reserva 2020 es una de las expresiones más serias y completas de la bodega. Procede de viñedos propios seleccionados y se elabora únicamente en añadas que permiten alcanzar la máxima calidad. Es un tinto de larga crianza, profundo y equilibrado, donde la fruta madura, la madera bien integrada y la frescura natural conviven en armonía.

Un vino de carácter clásico y alma contemporánea, pensado para disfrutar ahora o para guardar con paciencia.

Cuerpo

Cuerpo pleno, estructurado, con taninos firmes y elegantes. Un Ribera del Duero de largo recorrido, equilibrio y gran capacidad de guarda.

Sobre la Bodega

La elegancia moderna de la Ribera del Duero**

En el corazón de Pedrosa de Duero (Burgos), una de las zonas más privilegiadas de la D.O. Ribera del Duero, se alza Bodegas Carmelo Rodero, símbolo de la unión entre tradición vitícola y modernidad enológica. La historia de la bodega comienza con Carmelo Rodero, viticultor de cuarta generación, quien decidió transformar su experiencia familiar en una aventura propia marcada por la excelencia, la innovación y el respeto por la tierra.

Desde sus primeros vinos a finales de los años 80, la filosofía de la casa ha sido clara: viñedo propio, uva perfecta y mínima intervención. Hoy, con más de 140 hectáreas de viñedo repartidas entre Pedrosa, Roa y Anguix, la familia Rodero trabaja cada parcela con precisión, buscando equilibrio entre madurez, frescura y expresión varietal.

Los vinos de Carmelo Rodero se distinguen por su fruta limpia, estructura elegante y taninos sedosos, fruto de un control meticuloso en cada etapa del proceso.

La bodega, equipada con tecnología de vanguardia, mantiene el alma artesanal de su fundador. Cada botella es un homenaje a la constancia, al territorio y a una familia que ha hecho del Tempranillo su bandera.

Bodegas Carmelo Rodero representa la Ribera del Duero elegante, precisa y con alma* donde la tradición se funde con la modernidad para dar vinos que hablan del tiempo, del origen y del carácter castellano más noble.

Carmelo Rodero

Elaboración y Envejecimiento

Tipo de vino:

100 % Tinto Fino (Tempranillo) Procedente de viñedos propios de bajo rendimiento.

Vendimia y vinificación

Vendimia manual en el punto óptimo de maduración. Selección rigurosa de racimos y uva. Fermentación controlada para preservar fruta y estructura. Maceraciones cuidadas, buscando concentración sin perder elegancia.

Envejecimiento:

Crianza en barricas de roble francés y americano, combinando barrica nueva y de segundo uso para aportar complejidad, volumen y finura.

Período de crianza:

24 meses en barrica, seguido de un largo afinado en botella antes de su comercialización.
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